Para: mujeres De: Erika Lust

“Imaginen una escena, una escena porno. ¿Qué ven? Una mujer, rubia, con un vestido apretado, labios rojos y melones como pechos. Una pija enorme entre sus labios. Le está practicando sexo oral a un hombre. ¿Por qué? Porque ese amable hombre la acaba de ayudar a arreglar su auto. Después del pete de agradecimiento, él le acaba toda la cara y ella sonríe en placer fingido. Eso es porno. Y es hora de que el porno cambie.’’

Erika Lust

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Erika Lust es una sueca de 40 años que milita desde hace 13 por la creación de una pornografía representativa. Empezó como estudiante de ciencias políticas, feminismo y género en Suecia; hoy es productora de cine pornográfico en Barcelona. 

Es hora de que el porno cambie y para eso necesitamos mujeres en los puestos de liderazgo, produciendo, creando, escribiendo guiones. No quiero a la mujer fuera del porno, la quiero adentro.

¡Y que le guste!

Erika critica la pornografía hecha por y para hombres. “Hombres con muy poca inteligencia sexual”, aclara, y plantea la importancia que tuvo la redefinición del rol de la mujer en todos los ámbitos. Menos en la pornografía. Porque puede parecer muy loco, pero a las mujeres también nos gusta coger y mirar porno.

Casi todxs vemos porno antes de tener relaciones sexuales, o por lo menos tenemos algún tipo de acercamiento audiovisual a la temática. La educación sexual es patética y la mayoría de las personas aprende a relacionarse sexualmente a través de la pornografía. El problema es que el porno más accesible y consumido es heteronormativo, machista, racista, transfóbico; hecho por y para hombres ricos y heterosexuales.

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El porno mainstream parte de una serie de supuestos irrisorios y ridículos que se reproducen en los vínculos sexuales entre personas que aprendieron a coger por internet. Erika escribió sobre esto en su libro Porno para mujeres:

Nos quieren hacer creer que el sexo es así:

  • Las mujeres están siempre deseando que venga un hombre (cualquier hombre) a cogérselas bien duro
  • Los hombres nunca son impotentes y, si lo son, su masculinidad desaparece
  • Las mujeres duermen en tacos
  • Las mujeres no menstrúan
  • Los hombres eyaculan litros
  • A las mujeres les encanta ahogarse con pija
  • Cuando ellos acaban, ellas justo también
  • Las mujeres no cogen entre ellas, a no ser que haya un hombre mirando
  • Cualquier inconveniente o deuda económica puede salvarse con una chupada de pija, y es el medio de pago preferido de las mujeres que nunca tienen plata ni nada mejor para ofrecer
  • Las mujeres se sorprenden cuando descubren que hay una pija abajo del boxer
  • Todas las mujeres cogen a los gritos
  • Todas las tetas son grandes, redondas y perfectas
  • Todas las pijas son largas, gordas y duras
  • Las enfermeras siempre le chupan la pija a los pacientes
  • Todas las mujeres son flacas
  • Los hombres asiáticos no existen
  • Los hombres de pija chica tampoco

El gran salto de Erika fue en 2004, cuando realizó la película A Good Girl como último proyecto de su carrera en Dirección de Cine. Erika dirigió y re significó un clásico de la pornografía tradicional: una chica recibe una pizza en toalla y termina cogiendo con el chico del delivery.

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El giro se da en que todo está pensado desde la perspectiva de una mujer independiente y calentona que decide tener relaciones por una fantasía personal; ella quiere coger como en una porno. La pizza la paga y hasta le comparte un pedazo al cadete. Erika subió A Good Girl gratis a internet y la película llegó a más de dos millones de descargas en pocos días. Acá la peli para curiosxs.

Hay que hacer porno con sexo muy sucio y valores muy limpios

Erika Lust

En ese momento Erika entendió que no era la única que no se sentía identificada con el porno mainstream, su publicación generó movimiento mediático y mucha atención pública. Desde entonces, Erika Lust se convirtió en una marca multifacética de producción, distribución, fomento y venta de contenidos pornográficos que colonizó un mercado poco explorado. Todas las creaciones exploran el sexo desde una perspectiva feminista.

Erika se define como una mujer feminista, a favor de la expresión sexual, que hace películas adultas alternativas. También describe los cuatro pilares sobre los que se basa su producción:

        • El placer de la mujer importa
        • El cine adulto puede tener valores cinematográficos
        • Necesitamos más tipos de cuerpo, diferentes edades y diversidad racial
        • El proceso de producción debe ser ético

Erika cree que es responsabilidad de su generación el repensar la pornografía. Ella tiene dos hijas y no quiere que introduzcan nociones de cuerpo desde modelos photoshopeadas.

“No quiero que fumen, no quiero que coman comida chatarra y no quiero que aprendan de sexo de pornografía de mala calidad y sexista. Tenemos que enseñarles a que se valoren a sí mismas y a su sexualidad, a que piensen de forma crítica sobre las representaciones sexuales. Y eso, les guste o no, incluye al porno’’.

Algunos ejemplos:

Una de las páginas de Erika, xConfession.com, es un portal donde las personas publican sus fantasías sexuales. El equipo elige dos por mes y las convierte en películas porno. La página no tiene categorías y las fantasías van desde fetiches con lágrimas hasta sesiones BDSM. Erika se hace cargo del rol educador que le adjudica a la pornografía y de la mala representación que hace el porno mainstream de las menores de edad.

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La confesión de @notsosweet16:

Tengo 16 años, ya sé, ni siquiera tengo permitido estar en este sitio. Pero estoy harta y enojada por ver que mi sexualidad (la sexualidad de los adolescentes) está tan mal en el porno: ‘Destruyen a adolescentes extra chicas’, ‘Adolescentes petisas que les dan por el culo’, ‘Concha fresca de adolescente’.

¿Hace falta que seamos un fetiche, siempre explotado, que tiene sexo con hombres mayores? Es aterrador. La realidad de nuestras vidas sexuales es mucho más tierna, íntima, cuidadosa, cariñosa y dulce. Y la mayoría del tiempo cogemos con gente de nuestra propia edad, ¿sabían?

En la película hay solo dos adolescentes que no aparentan los 22 años de sus actores, sino los 16 de la historia. Se conocieron en Barcelona y se hicieron mejores amigxs. La tarde anterior a que ella se fuera con sus padres de la ciudad, exploran su sexualidad. El diálogo de la película se da desde la voz en off de ella, que lee la carta que le dejó a él un tiempo después.

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La confesión de @elise_11:

Hola, mi nombre es Elise y soy fanática de los vampiros. También soy de esas chicas que se ponen extremadamente calientes cuando están indispuestas. El otro día me estaba tocando y dejé una mancha de sangre en mi sábana blanca. Entonces me miré los dedos, sangrientos y goteantes, y me pregunté: los vampiros, ¿pueden oler mi menstruación? Y si pueden, ¿les daría hambre? ¿o calentura?

Se ve a una chica que está sola en una casa grande y que, mientras se baña, se da cuenta de que está indispuesta. Desde la bañadera puede ver el cielo porque tiene un ventanal en el techo. Desde el otro lado del vidrio la mira, segundos después, un vampiro.

Ella lo siente y deja la ventana de su cuarto abierta mientras hace la paja sobre la cama. En seguida aparece el vampiro que primero la huele, la siente y la investiga para luego dedicarse, durante el resto de la película, a practicarle sexo oral.

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Erika produjo una película que propone otra cara a la idea que asocia la menstruación con algo sucio o desagradable que la mujer ‘sufre’ una vez por mes. Esta postura no solo pone en jaque esa idea imperante, sino que canta retruco y la fetichiza como fuente del deseo sexual; el vampiro quiere sangre.

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La fantasía:

Querida vecina del 2do, los gritos y gemidos de sus invitados me rebotan todo el día. No me quejo de su promiscuidad, sino de sus horarios. ¿Sería tan amable de acomodar sus citas sexuales y coger más temprano? Algunos tenemos que trabajar, ¿sabés? La próxima llamo a la policía, a menos que me invites a sumarme a la fiesta. Tu vecino.

Él trabaja desde su casa y no se puede concentrar porque su vecina se la pasa cogiendo. La odia en secreto y no para de quejarse hasta que un día ella le toca la puerta y lo encara. El resto es historia. Y porno.

– When was the last time YOU had sex?

– …

– See? You’re jealous.

– Fuck you.

– Be my guest.

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El tema con el porno feminista es que hay que pagarlo. Los contenidos gratuitos suelen ser los mismos que critica Erika, aunque el costo de acceder a sus películas hace que sean poco accesibles. Se genera una especie de feminismo elitista, aunque, claro está, de algún lado la plata sale.

En las páginas de Erika se permite la suscripción mensual, pagar por videos particulares o el modo maratón: x cantidad de tiempo por x cantidad de plata. Esta opción no es mala porque los contenidos también se pueden descargar. Guiño. Otro tip: con la suscripción al mail te llega una peli de regalo.

Algunos ejemplos menos heteronormativos:

A googlear amigas.